domingo, 31 de enero de 2016

Expolio

Me he dado cuenta esta noche que estoy dando demasiadas pistas a los expoliadores. Elimino, pues, esta entrada.

La inhibición administrativa y ciudadana que conduce a la destrucción de nuestro patrimonio

Muchas veces nos hemos referido aquí a lo desasistidos que se encuentran los vecinos que quieren rehabilitar su vivienda. La administración no ofrece ninguna guía al respecto. También es cierto que en Cantabria es norma esperar que sea la administración quien de el primer paso en todo. Quizá sea una rémora del franquismo. ¿Por qué no una ciudadanía comprometida la que proponga a la administración un recurso que sirva de guía para la rehabilitación de viviendas patrimoniales?

Lo que yo entiendo por rehabilitar no es dejar las cosas como están, sino estudiar su lógica y facilitar su continuidad, facilitarla incluso de forma activa, es decir, interviniendo. No es dar al pause, sino hacer para que sigan funcionando, y que sigan funcionando de acuerdo con parámetros actuales. Todo lo bueno es actual, decía Manuel Llano.

Para rehabilitar no basta, por ejemplo, con poner un tejado de uralita en el invernal de forma acrítica, solo porque es lo último, porque con la uralita el vaho de las vacas no traspasa, se condensa y gotea, pudriendo la hierba hacinada en su interior (la herba se pon canu). Pero rehabilitar el tejado del invernal tampoco es hacer una a una las tejas a mano.

Rehabilitar no es fosilizar o meter en formol, sino intervenir para actualizar. Pero aun estando convencidos, aun compartiendo el principio general, hay que saber cómo hacerlo, cómo llevarlo a la práctica. Es aquí donde entra la administración, sea por iniciativa propia o siguiendo los pasos de una ciudadanía organizada que abre camino. Sea como fuere creo imprescindible la presencia de la administración.

Pongo a continuación un ejemplo de ayer mismo.

Encontramos en Cabezón de Liébana una casa cuyos propietarios decidieron cerrar con ladrillo el piso superior, que, imagino, en origen estaría tapado con zarzo, como en tantas otras casas lebaniegas. En mi opinión el zarzo se debería conservar siempre que fuera posible. Pero tengamos en cuenta que el zarzo cerraba un espacio empleado como secadero. Si este espacio ya no se emplea para secar productos, es lógico que se cuestione la pertinencia del zarzo. Aquí podríamos entrar a discutir si mantener el zarzo por mera estética (criterio que estoy seguro defenderían los herederos que vuelven al pueblo en fin de semana), si buscar una empresa que haya desarrollado un producto que asegure la confortabilidad del interior pero remedando la estética del zarzo (empresa que seguro existe en territorios avanzados o, siguiendo terminología a la moda, smart como Val d´Aran o Gipuzkoa, tan cerca pero tan lejos) o, sin más, poner ladrillo, material tan humilde como lo era en su día el zarzo. En conclusión, no me atrevo a criticar la sustitución del zarzo del piso superior de esta casa lebaniega por ladrillo. Tampoco importa al caso.

Yo puedo especular sobre si zarzo sí o zarzo no, me puedo permitir ese lujo, hoy que es domingo por la mañana y estoy echando un rato delante del ordenador, pero el vecino que quiere rehabilitar su casa, no. Necesita una solución, y ya. Quiere terminar la obra aprovechando el buen tiempo antes de que lleguen sus nietas en verano o lo que sea. Si no tiene guía, si no cuenta con asesoramiento, tirará por la calle del medio. ¿Y qué riesgo corremos si lo hace? Pues que ocurra lo que se puede ver en las siguientes fotos:







El dintel tallado lleva fecha de mediados del s. XVIII. Está dedicado a la Virgen María.

Insisto en que el vecino no es el culpable de este despropósito. No me gustaría considerarle como tal, al menos. Culpable, digo. La administración no puede pedir explicaciones a nadie si ella no hace los deberes antes. Culpables, de haberlos, somos todos.

La pérdida continuada de patrimonio a la que estamos asistiendo de 1977 en adelante es responsabilidad de todos. No hay excusas. De esta irresponsabilidad colectiva estoy seguro que tendremos que rendir cuentas en el futuro.

La Filmoteca de Cantabria no puede seguir así

La última entrada del blog El Antídoto, aquí, debería justificar por sí sola la renuncia del responsable de la Filmoteca de Cantabria, si es que no se ve capaz de resolver de inmediato la situación descrita por Patxi Ibarrondo. No digo ya que lo cesen o destituyan, digo que renuncie él.

viernes, 29 de enero de 2016

Coordenadas de Santander

Eje de abscisas:



Eje de ordenadas:

martes, 26 de enero de 2016

Hoolingans

Acabo de presenciar algo que cuesta creer.

Había hasta hace unos minutos un coche mal aparcado en el portón trasero del Archivo Histórico Provincial. Este portón da a un patio que sirve para cargar y descargar material. No sé por qué motivo el personal del Archivo cree que lo puede utilizar como aparcamiento privado, aunque, bien mirado, si el responsable del Archivo no pone objeción alguna, tampoco veo por qué no van a hacerlo. Solo hace falta tener cara. Como decía, había un coche mal aparcado en el portón. Dos empleados del Archivo, uno montado en su coche y el otro, que era una chica, de pie al lado, con la bata blanca ambos, queriendo salir y pitando sin parar uno y jaleando la otra, que decía a voz en grito: "pita, pita que se despierten todos los vecinos". No creo que haya nadie a estas horas durmiendo, pero seguro que sí estudiando: concretamente a escasos metros de donde ellos se encontraban montando el show hay decenas de estudiantes preparando los exámenes de febrero. Mejor que estos dos no debería saberlo nadie. No porque hayan estudiado mucho, sino porque trabajan dentro. Tras diez minutos de pitidos llega un chico que educadamente pide disculpas y se lleva el coche mal aparcado. Y con un par de cojones, el empleado del Archivo sale con el suyo, maniobra un poco y aparca él.

Alucinante.

Así nos luce el pelo.

Descripción de vacas tudanca y de la extinta campurriana de 1871

Pongo a continuación texto de mediados del s. XIX (tomado de publicación disponible en la BNE) que describe la vaca de raza "cabuérniga" y la vaca de raza "campó".

Quiero llamar vuestra atención sobre lo siguiente: lo que para un forastero es raza "cabuérniga" para un cabuérnigo es "tudanca". Hemos tenido suerte de que no solo se conserve sino de que prime en la actualidad la designación local. Desde hace tiempo sospecho que la vaca es tudanca no porque sea originaria de Tudanca sino porque tudanca procede de una probable raíz protoindoeuropea */TOUT-/ (la capa pre seguida de la protoindoeuropea son las más antiguas a las que han llegado los filólogos para las lenguas europeas) combinada con un sufijo prerromano de origen indeterminado */-ANK-/ que en suma significaría "propia del pueblo, perteneciente a la nación". Que una vaca sea tudanca, siguiendo lo dicho, no significaría que es del pueblo de Tudanca, sino que es nuestra vaca.

La vaca campurriana está extinta. No conozco otra descripción, aunque somera, que ésta.

"Si difícil es á un juez apreciar el mérito de los diferentes animales que se presentan á optar á un premio, bastante mas lo es el clasificar las razas por la variedad de sus diferentes caracteres y circunstancias; porque asi como lo primero no afecta mas que al individuo, lo segundo ataca á la colectividad, y los efectos pueden ser desastrosos si se juzga mal, lo mismo que beneficiosos si se juzga bien.

Teniendo esto presente la Comisión, fijó premios generales para todas 1as razas de ganado vacuno que existen en la provincia, fueran del pais ó fueran de origen estranjero, fueran da razas grandes ó pequeñas, de trabajo como lecheras ó de carne; pero al mismo tiempo reservó ocho premios especiales para nuestras antiguas razas de Campó y Cabuérniga, no tan solo para premiar aquello nuestro que por sus caracteres conceptuamos digno de ser premiado, conservado y mejorado, sino también para que puedan servir siempre de tipo de comparación en las exhibiciones sucesivas y poder por este medio juzgar de los adelantos ó retrocesos esperimentados por las importaciones y cruzas: una injusticia ó mas bien olvido cometió la Comisión en no reservar algún premio para la raza de Раз.

Al observador no pudo menos de sorprenderle al entrar en la Exposición el gran número de animales de pelo mas ó menos pintado de blanco y negro, tan poco comunes en nuestro pais, como lo son las razas de Scliwilz, Berna y holandesa, razas que vimos con gran placer y que llamaron primero nuestra atención."

Boletín de Comercio 13 de enero de 1871.

"Nos resta hablar de las razas del pais, razas que todos conocemos y que fueron bien representadas en la Exposición, particularmente por las hembras. Campó y Cabuérniga son dos buenas razas de trabajo y buenas tal vez para carne. Bonitas cabezas, cara noble y graciosa, ojo grande y dulce, cornamenta fina y bien puesta, espina dorsal fuerte y recta y delicadeza de trazado de la línea inferior del vientre, tales son las condiciones que harán siempre del Cabuérniga un animal tan precioso como es útil para el trabajo. El Campó mas grande que el Cabuérniga, lo que no deja de ser una ventaja, si bien mas parecido á su compañero, es mas tosco en su huesamenta y sus largas piernas hace que sea en su marcha menos elegante. La falta de anchos en ambas razas, sobre todo en el Campó, pensamos debe atribuirse a su mala alimentación, sobre todo en la primera edad; falta de la que nunca se repone el rumiante.

En la Exposición hemos visto becerros de un año que no aparentaban seis meses comparados à los de igual tiempo de razas estrangeras; pero á la verdad sus dueños decían que estaban de sierra, como queriendo disculpar el atraso (...)

Una observación nos queda que hacer sobre esto, y es , que si bien el pelo no influye en la raza, influye positivamente en el individuo y en su valor en el mercado: asi vemos que los animales pintados de blanco y negro, y cuyo color lira mas ó menos al amarillento no adquieren nunca el valor de aquellos en los que prevalece el colorado; razón por la que nuestros labradores deben optar por este pelo, tanto mas cuanto que se da naturalmente al animal, como acontece en esta provincia."

Boletín de Comercio 14 de enero de 1871.

Por último, apuntar que la tudanca todavía se recuerda en algunos pueblos cabuérnigos que era más pequeña que la actual y que podía tener pelo rojizo.

lunes, 25 de enero de 2016

Etimología de Lamiña

Leo aquí que el topónimo Lamiña podría venir del latín MINIA, de color rojizo, bermellón. Efectivamente, en Lamiña se encuentra la fuente conocida como Roñosa, de aguas ferruginosas que dicen buenas para paliar problemas digestivos.

domingo, 24 de enero de 2016

Aniversario de "Santander 1906: un episodio violento" de Rafael Pérez Llano

Esta semana es (o ha sido, que ya estamos en domingo) el aniversario de Santander 1906: un episodio violento, disponible en distintos formatos de lectura aquí.

Rafael Pérez Llano, su autor, sigue demostrando que es uno de los mejores escritores cántabros, si no el mejor, de nuestro tiempo.

sábado, 23 de enero de 2016

Esperanza



Mercado de la Esperanza de Santander, ayer.

jueves, 21 de enero de 2016

Sin título ni nombre

Estoy contando a Raquel en un bar del barrio que esta mañana he estado en una reunión con, entre otros, un alto cargo nombrado recientemente por el PSOE, joven, que no ha levantado los ojos del móvil durante qué, a lo mejor dos horas, cuando ha entrado un señor que se ha llegado hasta la mesa del fondo como si buscara a alguien, que ya veía él que no porque no había nadie en las mesas, ha pivotado en la que está pegada al baño, la última, y ha salido cogiendo a la remanguillé una tapa de la barra, salchichón: está cojo y me dice Raquel interrumpiendo nuestra conversación que si se vio obligado a dejar su trabajo de joven es probable que le haya quedado una pensión ridícula.

Está canino, añade.

Es cierto que parece un gorrión. La muleta es para posarse.

Me ahorro decir a Raquel que de vuelta al despacho busqué el perfil del alto cargo en internet y, efectivamente, no soltó twitter en toda la reunión.

miércoles, 20 de enero de 2016

Líneas rojas no, luces

Era una exposición en Villa Iris, dependiente de la Fundación Botín, con obra de una joven artista portuguesa que había continuado las grietas de las paredes de la sala a lápiz, prolongado o completado o recuperado, dependiendo de si su obra era interpretada como un movimiento a la contra (prolongación de la grieta), como una rendición a la entropía (la grieta como programa) o como una reivindicación de la ruina, aunque no sé si esta exposición de esta artista portuguesa que no recuerdo la estoy recordando o imaginando, pero lo que sí es seguro es que en la sala de al lado se exponían fotos de la torre encendida del centro de datos del Banco Santander situado al otro lado de la bahía. Fotos tenebrosas, con esa luz negra de la que hablaba Chillida (ay, ese museo en Reinosa que podría ser), en las que despuntaba la luz roja de la torre.

La Fundación Botín lo sabía.

Cuánto daría por una de esas fotos.

Estoy seguro que al artista no le compraron obra. Ni la expondrán en ese museo que la Fundación Botín está pensando para nosotros.

Con la visita de Ana Patricia Botín estas navidades la luz se vino abajo. Lo comentamos Raquel y yo en el autobús, pasando: mira, no está. No hacía falta decir el qué. La broma del Ojo de Sauron había dado pronto el testigo al malestar.

El día 19 de enero ARCA ha publicado un comunicado explicando el proceso: denuncia, resistencia de la administración pero, al fin, la cordura y la luz roja que se apaga definitivamente.

ARCA y su labor soterrada, tan al filo, tan de agradecer.

Sería recomendable aplicar el mismo procedimiento a las luces que enfocan directamente al cielo rodeando el Mercado del Este y los arcos de la Plaza Porticada: son absurdas porque no iluminan nada que no sea el cielo, que no lo necesita, de noche.

viernes, 15 de enero de 2016

Hoz y cruz en jamba en casa de Silió, casa de Molledo fosilizada, casa desgraciada, tejas y tajos.

(1)

Hoz reutilizada para atar animales en socarrena de Silió. Es habitual recurrir a herraduras, aunque ya hemos visto en otras entradas oquedades practicadas en los sillares de las jambas de las casas más antiguas de los pueblos más altos de Valderredible para este mismo fin. Esta hoz es la primera que veo en Cantabria que no sea en un museo. Creo que debería estar en uno.



En la socarrena conviven un carru chillón, una bici antigua y un coche. Como decía Manuel Llano todo lo bueno es actual. Lo bueno vinculado no necesariamente al fin para lo que algo se pensó: también puede ser reutilizado. En esta casa no se arrincona lo antiguo por el mero hecho de serlo: si vale, para lo que sea, se usa. La famosa comparsa purriega de los modernos contra los antiguos creo que es una reacción a la introducción de lo considerado desde fuera moderno en comparación con lo local, considerado, también desde fuera aunque pronto asumido por los de dentro, lo antiguo. No creo que la dicotomía antiguo / moderno sea seyenca (nacida dentro).

En la misma casa de Silió, cruz pintada en jamba:



Hemos visto muchas en Cabuérniga, Solares, Potes, etc.

La escalera, aunque de bien a cámara, es mala de usar: al no ser de pinos es muy traicionera, como la higuera, que lo es sin poder evitarlo.

Esta casa (que no he fotografiado) es como una cebolla (los finos dirían palimpsesto): capa sobre capa. No sé qué quedaría si quitáramos todas hasta la última: ¿una villae romana, una casa prerromana de planta circular, rectangular, sola, en hilera, con o sin cuadru, de piedra, de madera...?

(2)





Casa fosilizada en pleno proceso evolutivo. Levantó la cabeza, pero se quedó sin balcón. En Molledo.

A su derecha se levanta otra pero actualmente se encuentra en ruinas. Ésta sí llegó a ocupar el volumen que la anterior dejó vacío:



A la izquierda casa recrecida con portal alto libre. A la derecha casa recrecida pero con portal ocupado:



La de la izquierda es muy profunda. La de la derecha no porque solo queda en pie la parte avanzada (balcón, sala, etc.) que es como si dijéramos el molde del portal previo. Es curioso que tendamos a tomar la casa de la derecha más próxima al canon de casa montañesa que la de la izquierda, siendo ésta más antigua que la otra.

Por cierto, no sé si en este valle se dice balcón o correor.

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Hace un par de años fotografié esta casa en un pueblo cántabro:



En enero de 2016 la encuentro así:



Es muy fácil criticar, pero tengamos en cuenta que nadie que quiera restaurar una casa tiene referencia alguna de cómo hacerlo. En Asturias, por ejemplo, el gobierno autonómico ha editado una guía de cómo restaurar hórreos. ¿Sabe alguien aquí cómo restaurar, por ejemplo, un setu o zarzu, o tan siquiera cómo hacer uno? Si no hay ni control cómo va a haber guía. Estamos desamparados. Lo peor es que desde la administración nos hacen creer que no: y seguimos esperando mientras todo cae a nuestro alrededor.

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Estas piezas de un tejado lebaniego parecen estar diseñadas para el goteral de la casa:



Goteral, goterial o goteráas no sé cómo se dice en castellano.

Primera vez que lo veo. Ni idea.

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Raquel me suele hablar de un diseñador cuyo nombre no recuerdo al que debemos las primeras sillas apilables.



La foto está tomada en Carmona.

jueves, 14 de enero de 2016

Las campanas de la Catedral de Santander

Las campanas de la Catedral de Santander se renovaron el año 2000 porque las anteriores, de 1941, eran de muy mala calidad. Las nuevas están hechas por los hermanos Portilla. Llevan todas las bendiciones del mundo, además del anagrama de la Fundación Botín. Lo de esta ciudad clama al cielo.

Es una pena que sabiendo que la antigua campana mayor era "El Campanón de los Santos Mártires" o "El Campanón" a la sustituta se la llame "Santos Mártires Emeterio y Celedonio".

Qué manera de dilapidar nuestro patrimonio, también, el que más, el inmaterial. Aquí no se preocupan de conservar ni los más conservadores.

miércoles, 13 de enero de 2016

La morcilla y la espina

En el restaurante El Puente de Carmona, que también funciona como posada, ponen en el compangu del cocido montañés, conocido entre paisanos como olla pudríu, que, por cierto, va aparte, dos tipos de morcilla, ambas de matanza: la pudríu, que es de lo más rico que he probado nunca, y la que llaman de invierno o, recurriendo al cántabru normativo, d´hibiernu, hecha con pan y arroz.



En la foto se aprecia cómo se cierra la morcilla de invierno: con una espina de un espino. Se hace así, según me explicaron, porque la cuerda se resbala. Es necesario rematar con una espina para que la tripa no se abra y evitar que se deshaga la morcilla.

Este restaurante es la meca de nuestra cocina tradicional. Que nadie se lo pierda y menos ahora, con la matanza todavía caliente.

martes, 12 de enero de 2016

Pendón santanderino

Me detengo ante una de las vitrinas del recién inaugurado museo de la torre de la Catedral de Santander a observar un antiguo pendón que contiene la que pasa por ser única representación del escudo de la ciudad (con las cabezas, dos, la torre del oro, la nao y las cadenas) que no presenta la leyenda "muy noble y siempre leal" concedida por el rey Enrique IV de Castilla en 1467.

Es, también, aunque no lo diga la cartela, la única representación que conozco, y son muchas, aunque es probable que no suficientes, en la que aparecen tres vecinos: a bordo de la nao, puntadas de hilo de oro los ojos, bien abiertos.

domingo, 10 de enero de 2016

Etimología de sel: opciones castellana y montañesa

La etimología de sel es controvertida. Hay quien dice que es una palabra prerromana emparentada con topónimos como Selores o Silió que es lo mismo que decir con hidrónimos como Saja o Sella. Estaríamos hablando de lugares húmedos codiciados por el ganado y por ende por los pastores y vaqueros. Otros creemos que su origen es latino, la palabra, que no necesariamente la realidad a la que da nombre, o sea, que se trata de una palabra romance, pero los que nos alineamos con esta opción nos dividimos en dos grupos: los que defendemos que procede del latín SEDILE, lugar donde se descansa, opción montañesa, y los que defienden que tiene que ver con redes tendidas por los pastores para acotar estos espacios ganaderos, opción a la que podemos denominar castellana. Hasta que apareció la montañesa la castellana era la única, así que ésta no recibía el adjetivo de castellana ni ningún otro pues no se consideraba una opción, sino simplemente lo que era.

He de confesar que a mí estas redes me parecía improbable que existieran. Hasta que hace no mucho pude tomar la siguiente foto en un museo leonés:



Es, y copio literal de la cartela, una "red de aprisco que lleva unas cuerdas o escales por arriba y por abajo para tensar la red".

La cosa cambia. Ahora al menos sé que estas redes no son una fantasía.

El principal adalid de la opción castellana es el profesor Ortega Valcárcel, vallisoletano. Seguramente él tenía cargada en la cabeza este tipo de redes cuando se enfrentó a la etimología de sel y es por eso que encontró en ellas el mejor hilo del que tirar. Yo, al no haber visto una red de este tipo nunca, al no ser capaz ni siquiera de imaginármelas, no pude recurrir a ellas a la hora de explicar lo mismo y por tanto tomé otro camino, ni mejor ni peor, otro.

Es importante tener presente que lo que vemos está a menudo condicionado, si no siempre, por las gafas con las que lo hacemos. El profesor Ortega Valcárcel imagino que viera en el sel un espacio ganadero igual a la majada castellana. Para un castellano que crea que estamos hablando de lo mismo nada más lógico que tomar sel como una palabra derivada de la red de aprisco. Sin embargo yo veo en el sel y la majada dos realidades diferentes, por lo que no puedo trazar equivalencias entre ambas, mucho menos dependencias, qué decir de intentar que el nombre del espacio montañés derive de un elemento propio del castellano ajeno del montañés.

Las vacas saben suyo el espacio donde han mamado de becerras. En Sejos no hacen falta cierres. Otra cosa son las ovejas castellanas que se mueven en espacios inmensos que recorren sin pisar nunca la misma brizna de hierba durante meses.

No es solo que la opción castellana suene rara a oídos de los montañeses, que somos a fin de cuentas los que vivimos aquí, razón suficiente, se me hace, para al menos cuestionar la opción castellana, sino que, además, los montañeses tenemos nuestra propia opción, que ya quedó apuntada antes: latín SEDILE, lugar donde se descansa. Nos es más fácil imaginar Sejos como un espacio atomizado en subespacios ganaderos que no es necesario delimitar porque las vacas ya tienen aprendido el mapa antes que como un espacio cubierto de redes.

La opción montañesa frente a la castellana, dicho de otra manera, sel como sustantivo montañés o como castellano... antiguo (que es la manera como los castellano o por mejor decir los filocastellanos tienen de incorporar algo que ellos mismos consideran ajeno: poniéndole la etiqueta de antiguo, que es muy cómoda porque permite desactivar lo que haga falta).

También es cierto que parece que los seles no siempre se encuentran sin acotar. Quedan testimonios de seles delimitados por árboles, en particular acebos. ¿Defensa? ¿Apropiación simbólica? ¿Segregación del espacio comunal? En País Vasco son conocidos los sarobes, que son de dos tipos, los de verano y los de invierno, ambos regulados de forma estricta, incluso por escrito: ¿el sarobe vasco como tipo evolucionado de un antiguo, probablemente prerromano, modelo cantábrico que en Cantabria quedó anclado en una fase de desarrollo primitiva o, por el contrario, los seles montañeses son resultado de la degradación de un antiguo modelo muy bien definido que donde mejor se conserva es en el País Vasco? Pasa como lo que comentábamos al principio de que la etimología castellana de sel, hasta que apareció la opción montañesa, no se consideraba ni siquiera como opción, sino como la realidad, porque era la única que había: pues ahora lo mismo. La explicación del antiguo modelo cantábrico que subyace, estoy por asegurar, tanto en el sel como en el sarobe (¿y por qué no en ciertas tipologías de majadas como las extremeñas, cuando menos a tenor de la enorme influencia montañesa que se detecta todavía hoy, en el habla y no solo, al norte de Extremadura?), la explicación, decía, la acabarán dando, lógicamente, los que se están ocupando de ello, es decir, los vascos: son muchos ya los libros dedicados a este tema. En Cantabria, por el contrario, apenas hay nada más allá de lo publicado hace décadas por Manuel García Alonso, que no es poco, pero sí insuficiente.

Decíamos antes de las gafas, de la importancia de lo que cada uno tiene cargado en la cabeza, pero sobre todo es importante no olvidar que en etimología como en todo lo demás, quien cree tener la razón, la pierde.

sábado, 9 de enero de 2016

Intidá leutrónicu



Carniciría. Esta fotu ya la pusi.



Joracaeru. Esta fotu tamién.



Sangraera tapáa con alfombras pa que pasi el ganáu sin miéu, en Carmona. Esta fotu es nueva.



Cantarilla col joracu tapáu con celu en Sanander.

Nunca he apaicíu n´esti blog, nunca he remanicíu al treslumbri en denguna fotu, nunca salgo.

viernes, 8 de enero de 2016

Aparbaláu



Práu aparbaláu de manzanas gurezanas. La fotu es antigua.

jueves, 7 de enero de 2016

Diz la mí subrina Manuela que nu quier jacé-la cumunión



La fotu está tomáa enos alreoris del Ríu la Pila de Sanander.

miércoles, 6 de enero de 2016

Las prebas del dilitu

Los quesos que comi Revilla son del cabreru d´Estrangüeña.



Más acá.

martes, 5 de enero de 2016

De caza

Cabreru d´Estrangüeña primer cabeza de turcu de una alministración falla.

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