viernes, 30 de octubre de 2015

Pluriempleo

Invernal de camino a Bejes aunque intuyo que pertenezca al pueblo de La Hermida, más abajo, enclavado en mitad del desfiladero:



Alguna vaca debe haber todavía.

En la pared más soleada se adivinan colmenas.

Tiene el espacio cercado con pared antigua, invadida de musgo, y cinta reluciente.

Estas cintas no sé si dan calambre, nunca me he atrevido a tocarlas. De pequeños jugábamos a tocar el pastor eléctrico, el de entonces, el metálico, a ver quién aguantaba más. A mí es un juego que nunca me entusiasmó.



Fijaos que la cinta está tendida justo antes del macizo de flores que aparece en primer término.

El ganadero y apicultor es también floricultor.

La cinta está protegiendo a las flores de las vacas.

En la puerta del invernal, un crucifijo pintado de azul como la puerta pintada de azul como el cielo, un crucifijo que sabe estar, como todo en este invernal, donde nada se impone, aquí.

Esquinal de madera en Liébana, machones, jucha a la intemperie, Avda. de Rusia de Santander, la espada y la cruz, monumento a los emboscados en Bejes, estantes, horno, piedras en los tejados y achicando agua

(1)

Esquinal de madera, en Espinama:





(2)

Casa en Los Llanos (Liébana):



La vecina nos dijo que las paredes laterales se llaman machones. Los esquinales, según ella, son las esquinas de las casas, pero no los machones.

También nos dijo que es una casa muy antigua, de las más de Liébana según ella, y que la planta baja era la bodega. El tejado en origen estaba sustentado en dos "rocas" que remataban los machones. La misma lógica, sospecho, que la de los hórreos. Hace unos cincuenta años arreglaron el tejado y quedó como se ve ahora, más bajo que el original, y sin "rocas".

Enfrente de esta casa hay una antigua hilera:



(3)

Jucha a la intemperie con escalera posada encima, en Espinama:



Fijaos en el ensamblaje de las maderas:



No sé si Liébana es precisamente el único sitio del occidente de Cantabria donde a las juchas no se las llama así, sino "arcas"; tendría que confirmarlo.

Por cierto, atentos al parecido entre el montañés jucha y el vasco kutxa. La raíz es la misma. Da envidia ver como los vascos han actualizado la tradición y han terminado llamando a uno de sus bancos así, kutxa. ¿Os imagináis la Jucha Santander o mejor la Jucha Sanander?

(4)



Placa original de la antigua Avda. de Rusia de Santander, que iba desde el Sardinero (pasando por la actual Reina Victoria) hasta Valdecilla. Se inauguró a finales de 1936.

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Hibridación.

En Espinama.

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Monumento a la Brigada Machado en Bejes.

Ensombrece a la polémica escultura de San Sebastián dedicada a los fusilados por el franquismo.

(7)



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(9)



Dos formas ordenadas de pisar los tejados para que no se los lleve el viento: líneas paralelas y siguiendo el perímetro.

(10)

Apaño para que el agua de lluvia caiga donde tiene que caer:







En casa de mi tía en Sopeña de Cabuérniga hay un sistema parecido para que el agua no corra por la pared y caiga directamente a la calle.

Las últimas cuatro fotos son de Bejes.

La destrucción de occidente, 7

Hay un señor que silba como los pájaros mientras pasea por Santander. Lleva años haciéndonos creer que lleva un mirlo o un canario dentro. El otro día me lo crucé por la calle silbando el sonsonete del wassap.

"Virdiu" y "bordiu", forma verbal lebaniega "cuaja", el Santander ribereño, "esquilas" en El Diario Montañés y coplas del Cojario de 1936

(1)

Hace tiempo un lebaniego me dijo en el pueblo de La Hermida que virdiu era la línea de cumbres.

Preguntado un vecino de Bejes al respecto el pasado fin de semana, responde que no es virdiu, que es bordiu.

No sé cuál puede ser la etimología de virdiu. Bordiu no me cuesta relacionarlo con "borde". ¿Será virdiu una corrupción de bordiu? ¿Será, por el contrario, bordiu una reformulación de virdiu tras haber perdido éste su significado original, al menos para la mayor parte de vecinos?

(2)

A un vecino de Bejes, este fin de semana: cuaja por "coja", tercera persona del presente del subjuntivo del verbo coger.

(3)

¿Sabíais que Santander tenía ría?

El río Becedo imagino que sería el *Becéu. Reconozco un sufijo típico de fitónimo, pero no sé cuál puede ser su etimología.

Las Atarazanas o La Ribera son topónimos santanderinos que remiten a esta realidad ribereña santanderina.

El río se hizo desaparecer.

Ahora es subterráneo.

También lo son los topónimos que acabo de mencionar, subterráneos, topónimos sustituidos por otros franquistas, impuestos.

Cuando llueve el antiguo río se deja sentir en el túnel de la calle Burgos.

En las conversaciones todavía se emplean, los topónimos tradicionales.



No, no es Santander.

Es Brujas.

Un Santander que fue posible pero ya no.

(4)

Leo en un diario montañés de hace tiempo: "Comienzan a llegar al Parque Natural bandadas de espátulas, atraídas por su ubicación privilegiada, por las zonas de refugio frente a depredadores y, sobre todo, por las pequeñas esquilas (sic) atrapadas en la bajamar".

A este redactor seguro que lo echaron. Por paleto.

(5)

Compré hace unos meses en el reto de Laredo un libro extraño titulado El cojario. Está firmado por Ramón de Solano y Polanco. En la portadilla pone 5ª edición mayo de 1936 y 6ª Reyes de 1990. Se trata de una edición casera, no más.

Copio literal algunas páginas:

1º de mayo

Hoy Mayo y día primero
es la fiesta del trabajo,
en que descansa el obrero
y en lugar de entrar al tajo
merienda en el Sardinero.

¡Qué trabajoso ha de ser
- un trabajo de titán -
el trabajo de correr
tras un acta en Santander
al COJO DE MOVELLÁN!

6º de mayo

Al terminarse los cines
ayer, y ponerse el sol,
hubo tiros en Perines
y frente al Café Español.

Hubo fogonazos rojos
y oyeron un tiro ¡pin, pan!
"¿Habrán hecho nuevos cojos?"
dijo el COJO DE MOVELLÁN.

11º de mayo

¡Cuantos cantos festivales
se oyeron, entre reniegos!
¡¡Unos "Internacionales"...!!
¡¡Los otros, "Himnos de RIEGOS!!

Y al compás de "U-HACHE-PE"
en himnos vascos y catalán,
cantaba el "uno, dos, tres"
el COJO DE MOVELLÁN.

26º de mayo

Haga el castellano astuto
brillante fiesta-tributo,
pues la alegría nos troncha,
ya que tendrán su Estatuto
"Bárcena de Pie de Concha".

El Cántabro Montañés
y el honrado Burgalés
cuando se logre, verán
que por ser cosas de Piés,
se va a marcar un can-can
en el medio de la mies
el COJO DE MOVELLÁN.

Quizá la referencia al pueblo de Bárcena de Pie de Concha remita a la figura de Luis Araquistaín, natural de este pueblo, político muy cercano a Largo Caballero (y bibliófilo).

domingo, 25 de octubre de 2015

Ena trespuesta

L´otru día gulvíamos Raquel y yo pa en casa, trempanu, nu somos nochirniegos, y évati que alcontramos nel esquinal de la muestra calli a una pareja moza, muchu, borrachos los dos.

Ella dicíali a él: "me acuerdo que cuando me enamoré de ti estabas aquí".

Y: "aquí había un video club".

Raquel, al escuchu, revélami que nesti esquinal nunca ha hubíu un vídiu clú.

El chiclán arrespuendi a sú pareja que nu tien alcordanza.

¿Del día que la chica diz o del vídiu clú?

Raquel y y yo aquedamos los pasos pa veer lo que asocedi.

La luna lleva tola nochi encultando un cuarterón.

L´airi trai un nubláu envisibli que cubri la luna entera.

Entós ella dali un besu.

Carrambuela



En Tudanca, carrambuela. En inglés, cranberry. Foto tomada en Espinama (Liébana).

Perru



Con esta foto creo que queda bien a las claras por qué a este asiento empleado para trabajar la madera (mi tío Nel, bastiano, lo utilizaba para hacer abarcas) se le llama perru. Lo he citado otras veces, por ejemplo aquí.

Cruz en puerta de Espinama

En esta casa de tipología tan antigua de Espinama:



Encontramos una cruz en la puerta espectacular:



Detalle:



¿La cruz del antiguo Reino de Asturias?

La casa yo creo que aguanta la cronología.

viernes, 23 de octubre de 2015

Plumeros en Santander

Creo recordar que una de las condiciones que se puso a los centros comerciales instalados en las afueras de la ciudad, en terrenos comidos a la bahía, es que se ocuparan de la restauración ambiental del entorno.

La Fundación Naturaleza y Hombre vino a resolver la papeleta: contratándoles a ellos este cupo medioambiental de las empresas quedaba cubierto.

Fruto de esta colaboración entre empresas y fundación es la presencia de caballos de raza losina en la marisma, comiendo malas hierbas.

Seguro que SEO Bird Life también tiene algo de parte en el asunto.

Pero si se supone que este frente estaba cubierto, si hay empresas obligadas, si hay fundaciones y asociaciones medioambientalistas contratadas, ¿por qué los plumeros siguen expandiéndose sin control en territorios supuestamente bajo custodia?

A mí nunca me ha gustado buscar culpables, pero en esta ocasión creo que es necesario hacerlo. ¿A quién tenemos que señalar con el dedo? ¿A la administración que no vela por nuestros intereses, a las empresas, por su despreocupación, a las fundaciones y asociaciones contratadas que no cumplen con el contrato o a todos ellos por no hacer lo que se supone que tienen que hacer, en grave perjuicio del común?

Sea quien fuere el culpable, o el responsable, los plumeros siguen avanzando.

No es una cuestión meramente estética. Los plumeros son un impedimento a la biodiversidad: donde hay plumeros acaba por no haber nada más. Hay que tomar medidas, ya. Para empezar, hay que revisar los compromisos adquiridos en su día por la administración, empresas y asociaciones que a día de hoy, manifiestamente, no se están cumpliendo. Y actuar.

jueves, 22 de octubre de 2015

De manzanos

Llevé a mi madre unas manzanas

pequeñas y rojas

de Carrejo.

No las ha comido

las ha repartido por los armarios.

Por el olor

dice

me recuerda a cuando era niña:

en otoño mi casa olía así.



Mi abuela tenía un manzano

en la huerta de Sopeña

un manzano de frutos verdes

duros, prietos

que había que comer a punto de pudrirse

como los pirujos

que tienen que estar ollecos

pasados

para saborearlos

(el paladar antiguo maneja matices

marginados

como nuestra cultura).



Se murió

el árbol

cuando mi abuela

enfermó.



La última vez que la vi

estaba en el cuarto de abajo

de la casa de Sopeña

donde se guardaba el grano

las simientes.

Habían dejado una rendija

abierta en el cristal

del ataúd

para respirar.



A mi abuela no le gustaban los espacios cerrados

evitaba los ascensores

procuraba no pisar felpudos

el negro era para ella el vacío.

A nuestra casa

un segundo

subía siempre andando.

Solía dejarnos lo que fuera colgando del pomo de la puerta

así:

j
a
m
o
n
u
v
a
s
a
v
e
l
l
a
n
a
s

no llamaba por no molestar.



Su ataúd lo llevaron a hombros

de la iglesia

al cementerio de Terán

no recuerdo quién.

Las paredes de la iglesia

estaban todavía encaladas.



Mi madre

taló entonces el manzano

pero dejó el tocón

que todavía está.



Cuidado con el árbol

no lo pises

señalando el tocón.



Mi sobrina lo está aprendiendo.



Mi madre dice

que nunca se deja de echar de menos

a una madre.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Mis vecinas

¿Os suena?



Es una figura ibérica oferente de los ss. III-II a.C. hallada en Albacete.

Y ésta, ¿os suena?


domingo, 18 de octubre de 2015

Juchos

Hace tiempo di noticia de los juchos del occidente cántabro, aquí y aquí: una especie de espadas de hierro forjado que todavía no sé muy bien qué uso tenían.

Pongo foto de colección nansa:



Uno:



Hay quien dice que se utilizaban para dar la vuelta al pan en el horno, otros que como arma o instrumento de caza, otros que si era un asador... Es probable que nacieran con un uso definido que desconocemos pero que se mantuvieran en el tiempo en calidad de herramienta polifuncional. Hoy los juchos están del todo jubilados: se recuerda su nombre autóctono de milagro.

Fuera de Cantabria, Raquel y yo encontramos el fragmento de uno a la venta en un mercadillo de Bilbao. Otro en el Museo Vasco de la misma ciudad. El del museo era de Zeanuri y se utilizaba para marcar las orejas de las ovejas. Su nombre: burtzinkoa, traducido como "atizador". Otro más en el caserío guipuzcoano Igartubeiti: aquí está musealizado como asador de carne.

El Museo Arqueológico Nacional propone un itinerario que comienza con un espacio dedicado a explicar qué es la Arqueología. Una vitrina se ocupa de "los ritos para los muertos" y otra de "los ritos para los vivos". Entre éstos se encontraban las "parrilladas" rituales. En la vitrina, uno de estos espetos:



El del caserío y el de esta primera vitrina madrileña difieren de los cabuérnigos y nansos. Aquéllos son de hoja más fina y alargada.

En otra sala del museo se explica que los griegos utilizaban estos útiles como moneda. De hecho obolo, la moneda griega, es el nombre que se da al juchu. Dracma es el haz de juchos. En una vitrina del museo se exponen juchos griegos en miniatura. Estas piezas son idénticas a las cabuérnigas y nansas. Algunas son del tamaño de mi meñique.

Foto:



¿Podría pensarse en una tradición paneuropea que tuviera en los juchos su piedra de toque? Los griegos habrían conservado no el útil pero sí su valor (óbolo y dracma) y vascos y cántabros habrían conservado, por su parte, el útil pero no su valor, no su significado.

Pasa como con los ojáncanos, nuestros cíclopes autóctonos: ¿por qué una influencia externa reciente? ¿Por qué no residuos, o islas, de una antigua tradición paneuropea? ¿Por qué nuestra tradición de la Juáncana de la cueva de Castillo ("¿Es lana? Lana es"), de la que informé aquí, tiene que ser una deformación del Polifemo de Ulises y no pueden ambas tradiciones, una oral (cántabra) y otra escrita (griega; de hecho con el Polifemo griego nace la literatura), estar hermanadas, pertenecer ambas a una misma tradición milenaria de alcance europeo?

sábado, 17 de octubre de 2015

Babelia lo clava

"Sí quiero traer a colación, sin embargo, el ridículo e innecesario discursito del señor Lassalle, en mi opinión uno de los responsables de cultura más escurridizos e inoperantes de toda la democracia. Cuando se hizo cargo de la correspondiente oficina rajoyista (facción sorayista) en forma de Secretaría de Estado, apareció ante algunos como la gran esperanza blanca: su porte pulcro y aseado de intelectual gentebien —nada que ver con el de los peperos más rancios—, sus antecedentes (familia republicana y antifranquista), su formación (tesis sobre Locke), y el hecho de que citara, por ejemplo, a Adorno en sus clases de filosofía del derecho, despertaron en muchos (también en este periódico, donde fue calificado de “rara avis”) inusitadas expectativas que nunca se cumplieron (por ahí conservo un libro blanco o verde del que se han verificado menos cosas que profecías de san Malaquías). En su intervención de Líber, en la que se limitó, as usual, a enviar balones fuera, realizó una defensa tópica del humanismo y presumió de los “casi” (sic) 4.000 euros con que el ministerio había contribuido al Salón. Y se quedó tan pancho. Ahora, cuando previsiblemente falta ya muy poco para que se vaya, me pregunto si en su caso también funcionará ese tipo de promoción que los anglohablantes llaman failing upwards (“fracasando hacia arriba”) y que, más o menos, consiste en recompensar a quien no hace su trabajo."

Manuel Rodríguez Rivero en El País de hoy.

jueves, 15 de octubre de 2015

Presentación libro fin del campesinado en La Libre

El próximo jueves día 22 de octubre se presenta en La Libre (Rampla de Sotileza, Santander) el libro Vidas a la intemperie: Notas preliminares sobre el fin del campesinado, de Marc Badal, aquí. A las 20 h. Entrada libre hasta completar aforo.

Más que recomendable.

Aprovecho para agradecer desde aquí, por lo que valga, la labor callada, eficaz, desarrollada de forma desinteresada contra viento y marea, salvando todo tipo de obstáculos, muchas veces interpuestos incluso por los que estamos a favor, qué decir de los que están en contra, de esta librería barra centro asociativo ya veterana entre nosotros, labor que no sabemos valorar todavía en todas sus dimensiones pero que estoy seguro algún día llegará.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Los actuales vilquineses lebaniegos y los antiguos vadinienses cántabros

Me dicen que a los naturales del pueblo de Pollayo, aquí, en Vega de Liébana, se les conoce sin que se sepa el porqué por "vilquineses". No puedo evitar relacionar este apodo o sobrenombre con la antigua tribu de los "vadinienses", que, aunque todavía no se sepa exactamente dónde, se encontraba en territorio lebaniego (Liébana es un topónimo romance).

martes, 13 de octubre de 2015

Casa en Caldas (Peñarrubia) con inscripciones en vigas de portal

Caldas es un pueblo de Peñarrubia situado en la falda de un monte que cae hacia el desfiladero de La Hermida. Aprovecha la llanada que produce un respingo del terreno. El topónimo es transparente: romance, asociado a una corriente u hontanar de agua caliente. Recordemos que cerca se halla un balneario.

Hay una casa en venta con rica decoración en el balcón, algo no frecuente en Liébana, que padece (digo que padece desde mi óptica montañesa) cierta contención decorativa o al menos eso aparenta.

Caldas es, en este sentido, un pueblo de transición. En La Montaña, entidad "paralegal" a la que pertenece Peñarrubia, la decoración en la carpintería de las casas es omnipresente.



Echando un ojo nos dimos cuenta que en las vigas del portal que flanquean la puerta hay sendas inscripciones que no fuimos capaces de leer. Preguntamos a los vecinos y no sabían nada al respecto.



No hemos visto nada parecido. Lo más, en el coro de una iglesia de Olea, aquí.

Nos dice un amigo carmoniego que hay casas firmadas por el que la levanta en el dintel, por la cara de abajo, es decir, la que mira al suelo.

Esta misma casa presenta una inscripción llamativa en el hastial:



En esta inscripción se indica una fecha de la primera mitad del siglo diecinueve. Pero esta inscripción puede ser posterior a la casa. Prueba de ello es esta otra ventana, propia de casa llana, la que pudo haber en origen:



Lo más probable es que esta casa sea como una cebolla: capa sobre capa añadida una tras otra en diferentes épocas. La inscripción en la madera del portal puede que sea coetánea al balcón: ¿1842? Podría ser.

Para terminar, foto de piedra de afilar en uno de los esquinales:



Las casas tienen mucho de artefacto, de artilugio, sí.

lunes, 12 de octubre de 2015

Silla de enea, tendal lebaniego, otro cerrojo fálico (y van tres) aunque este con dudas, elementos tradicionales reutilizados y anexo de zarzo en Camaleño

(1)

Silla de enea:



Como las citadas aquí,

(2)

Tendal en el balcón de una casa (en ruinas) de Camaleño:



En Liébana abundan las balaustradas tipo pirenaico, como entre pasiegos. Foto del balcón referido:



(3)

¿Cerrojo fálico en Potes? Sería el tercero, aquí.



(4)

Elementos tradicionales reutilizados:



Fragmento de cebilla o cibilla a modo de colgaeru, en Sopeña:



Perezosa empleada como banco seguramente porque las patas estaban rotas o apolilladas, en Camaleño. La perezosa tiene la mesa sin bajar (se aprecian sus dos patas erguidas). Han superpuesto dos tablas que han pintado de rojo para remarcar su función de banco.

(5)

Aquí veíamos un secadero de maíz de un caserío vasco del s. XVI (el secadero es posterior, coetáneo de nuestros balcones).

Anexo lebaniego calculo de la misma época que el secadero de maíz vasco:



En la actualidad se emplea para almacenar hierba. Se puede decir que el anexo replica el volumen de la casa. En Camaleño.

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